Redacción y envío de correos electrónicos en la empresa

Cada vez que, como trabajadores de nuestra empresa, enviamos un correo electrónico, emitimos mucho más que el mensaje que contiene: transmitimos imagen corporativa. Por esta razón, conviene tener en cuenta una serie de buenas prácticas que contribuirán a cuidar la comunicación externa (y también la interna, cuando los correos sean entre los trabajadores de la propia empresa).

20 buenas prácticas en la redacción de correos electrónicos

Redacción y envío de correos electrónicos en la empresa

1. El asunto

Seamos claros y descriptivos a la hora de escoger el título del asunto: ayudará al destinatario a valorar lo que se le envía y a encontrar el mensaje si tiene que consultarlo posteriormente.

2. El tratamiento

Escojamos el tratamiento adecuado para dirigirnos a cada destinatario. No hay ninguna razón para, por ejemplo, tutear a quien trataríamos de usted en una carta.

3. El saludo

En español, después del saludo se escriben dos puntos (la coma es un anglicismo). Por ejemplo: “Querido Eduardo:” (en lugar de “Querido Eduardo,”).

4. Después del encabezamiento, lo apropiado es seguir escribiendo en renglón aparte

Por ejemplo:

«Estimado Luis:

Tal como hemos quedado en nuestra conversación telefónica…»

5. Seamos breves

La norma no escrita (como tantas) es que un mensaje no debería tener más de 3 párrafos. Si la razón del correo requiere extenderse más, deberíamos enviar un documento adjunto.

6. No enviemos jeroglíficos

Evitemos que el otro tenga que descifrar nuestros mensajes. Ser conciso no significa escribir en clave. No abusemos de las siglas, abreviaturas, iconos, etc.

7. Cuidemos la ortografía

Escribir con faltas de ortografía daña nuestra imagen profesional y la de la empresa, y le dificulta al destinatario la lectura y comprensión del mensaje. Si la redacción no es nuestro fuerte, utilicemos, al menos, el corrector.

Preguntémonos si está justificado poner en copia a otras personas. La variedad de consecuencias negativas que tiene esta (mala) costumbre debería hacérnoslo pensar tres veces antes de darle a “CC”.

8. Las ordenes, con cortesía

Cuando se da una orden, lo correcto es no utilizar el estilo impersonal (hacerlo es una falta de respeto). Debemos dirigirnos directa y exclusivamente a la persona a quien va dirigida la orden. Es descortés utilizar expresiones como “Se debería comunicar a los clientes…” o utilizar el plural en lugar del singular cuando la petición va dirigida a una sola persona.

9. Cuidado con las mayúsculas

En Internet, escribir utilizando las mayúsculas equivale a gritar (y en ningún caso está justificado gritar).

10. Estructuremos el contenido

Si en un solo mensaje tratamos varios temas, debemos enumerarlos para facilitar la lectura y la respuesta del receptor a los diversos puntos.

11. Si enviamos documentos adjuntos, avisemos

¿Alguna vez te ha pasado desapercibido un documento adjunto? Pues eso. No cuesta nada explicitar que se envía información en uno o varios documentos adjuntos.

12. Seamos educados

Independientemente de si nos dirigimos a un compañero, a un amigo, a un cliente, a un superior o a un subordinado.

13. No envíes nunca un mensaje “en caliente”

Al día siguiente te alegrará haberlo dejado dormir.

14. La despedida

La coma después del saludo final es propia del inglés. En español es preferible utilizar el punto.

15. Revisemos los mensajes antes de enviarlos

Todos llevamos una vida ajetreada, pero dedicar unos segundos a revisar lo escrito antes de enviar el mensaje nos ayudará a mejorarlo (seguro), nos puede ahorrar tiempo a posteriori (la redacción de un nuevo mensaje clarificándole cuestiones al destinatario) y el receptor nos lo agradecerá (aunque no lo verbalice).

16. Los mensajes en copia pueden detonar una bomba

Preguntémonos si está justificado poner en copia a otras personas. La variedad de consecuencias negativas que tiene esta (mala) costumbre debería hacérnoslo pensar tres veces antes de darle a “CC”.

17. La firma debe incluir los datos de contacto necesarios

Además del nombre, añadamos los datos necesarios para que el receptor del mensaje pueda identificarnos, ponerse en contacto con nosotros y no tener que buscar un mensaje anterior para encontrar nuestro número de teléfono.

18. Unifica la imagen corporativa de las firmas

En algunas empresas, cada empleado utiliza una variante distinta del logo, un tipo de fuente, etc., de tal manera que un mismo cliente ve imágenes corporativas diferentes de la empresa.

19. Evitemos utilizar la cuenta de la empresa para cuestiones personales

¡No cuesta nada (literalmente) abrirse una cuenta personal!

20. Mejor responder brevemente a un mensaje que dar la callada por respuesta

En ocasiones, uno tiene la sensación de estar obligado a responder los mensajes ipso facto (cuando, generalmente, no es así). Pero una cosa es tomarse el tiempo necesario o adecuado y otra muy distinta es no responder con el pretexto de que estamos muy ocupados.

About The Author

Susana Lladó - Lladó Comunicación

Licenciada en Filosofía y máster en Publicidad y Marketing. Me dedico, como "freelance", a llevar la comunicación y el marketing digital de empresas.

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