Envío de ‘newsletters’: 15 claves para obtener una buena conversión

El envío de newsletters o boletines informativos es una de las herramientas de marketing más eficaces para las empresas, siempre y cuando estos envíos cumplan una serie de requisitos necesarios para que la inversión que estemos haciendo se traduzca en conversión.

Envío de ‘newsletters’: alta tasa de apertura respecto a otros canales

 

Antes de entrar en materia, echemos una ojeada a los datos sobre el envío de newsletters: la tasa media de apertura de estos boletines está sobre el 20 %, en todas las industrias. Y la tasa promedio de clics ronda el 4 %. Si comparamos estos datos con el 0,9 % de CTR promedio de un anuncio de Facebook o el 1.91 % de clics de media que se consiguen en la red de búsqueda de Google, la conclusión es clara: conviene dedicar parte del presupuesto de marketing al envío de newsletters. Ahora bien, también hay que tener en cuenta que las personas recibimos una media de unos 90 correos electrónicos al día, por lo que debemos darles razones suficientes a nuestros destinatarios para que abran nuestras newsletters y cliquen en ellas.

En Lladó Comunicación llevamos años diseñando, redactando y enviando newsletters para nuestros clientes con tasas de apertura que están entre el 20 y el 45 %, y también analizando los resultados (un paso posterior que, en nuestra opinión, debería hacerse siempre para saber qué estamos haciendo bien y qué no, y poder enmendar errores). De esta experiencia sacamos las conclusiones que enumeramos a continuación.

El envío de newsletters o boletines informativos es una de las herramientas de marketing más eficaces para las empresas, siempre y cuando estos envíos cumplan una serie de requisitos necesarios para que la inversión que estemos haciendo se traduzca en conversión.

Errores y aciertos en el envío de newsletters

 

ENVÍO DE ‘NEWSLETTERS’: 15 CLAVES PARA OBTENER UNA BUENA CONVERSIÓN_Lladó Comunicación

1.El envío de una newsletter debe responder a un objetivo concreto: dar a conocer un nuevo producto o servicio, informar sobre una promoción, felicitar las Navidades a nuestros clientes, enviarles las noticias más interesantes publicadas en nuestro blog, etc. Hay que elegir un solo tema y nunca mezclar en plan “paella valenciana”.

2.Lo anterior nos lleva a una cuestión peliaguda para algunas empresas: aunque es cierto que muchas veces surgen cuestiones a comunicar que no teníamos previstas, lo deseable es que el envío de newsletters siga el Plan de Marketing diseñado para cumplir los objetivos anuales. Sin guiarnos por una dirección clara es probable que actuemos “a salto de mata”.

3.La periodicidad la debe marcar el interés de lo que vayamos a comunicar: no tiene sentido enviar boletines sin ton ni son simplemente porque “hay que enviar uno cada mes”. Si a nuestra base de datos le llegan newsletters que no captan su atención e interés, que no responden a sus expectativas, iremos viendo como nuestra lista de empresas que se dan de baja se engrosa sin remedio.

4.Sé breve, no quieras explicarlo todo: una newsletter no es una revista online ni un artículo. Los textos (titulares y cuerpo) deben decir lo necesario para comunicar aquello que nos hemos propuesto, sintetizándolo de una forma atractiva, clara y bien estructurada. Si queremos que los usuarios dispongan de más información, podemos recurrir a los enlaces.

5.Redacción sin faltas de ortografía: en este punto entramos en una especie de aporía (problema sin solución), ya que, normalmente, quien escribe con faltas de ortografía no es consciente de ello. Si en tu empresa no hay nadie que pueda redactar los textos con garantías, contrata los servicios de un profesional o de una agencia especializada. De otro modo, este tipo de errores repercutirán en la credibilidad de tu empresa y tus clientes y prospects dejarán de confiar en ti.

6.Tampoco ahorres en el diseño: el diseño, que incluye las fotografías y/o ilustraciones, también es comunicación. Si lo que se desprende visualmente de la newsletter es que está hecha de cualquier forma y por cualquiera, no esperes que le dediquen tiempo.

7.Provoca las llamadas a la acción: haces un envío para obtener una reacción, ¿no? Motívales para que sea así.

8. Haz que deseen abrir tus newsletters, no envíes boletines anodinos: sé original, sorprende, ofrece algo que aporte alguna cosa y despierte el interés de las personas que las reciban. ¡Haz que cuando reciban un boletín de tu empresa, deseen abrirlo! Si las habitúas a lo anodino, dejarán de abrir tus newsletters y te será muy difícil conseguir que vuelvan a hacerlo.

9.Piensa bien el asunto: es lo que verán en su bandeja de entrada junto al asunto de otros muchos correos electrónicos. El asunto es el primer gancho. Sin el primero, da igual lo bueno que sea el segundo porque, si no llegan a abrir la newsletter, ya no lo verán.

10.No des gato por liebre: si la newsletter es sobre una oferta, debes ofrecer realmente una oferta, y ser muy preciso al especificar las condiciones de la misma. En comunicación, no hay nada peor que mentir al usuario: no recuperarás su confianza.

11.Varía el tema de las newsletters: no envíes siempre el mismo tipo de comunicación o les aburrirás soberanamente. Intercala noticias corporativas con otras que les puedan ser de utilidad, las ofertas con la presentación de nuevos productos, invitaciones, etc.

12.Dedica tiempo a elaborar una buena base de datos: esta es otra cuestión peliaguda donde las haya porque muchas empresas trabajan con bases de datos obsoletas (nadie se ha dedicado a revisarlas) o en las que las personas que figuran como contacto no son las adecuadas, con lo cual nuestro mensaje no llega al destinatario.

13.Analiza las estadísticas: al cabo de dos o tres días de haber hecho el envío, mira el report para saber qué empresas la han abierto y cuáles no, cuántos clics ha habido en los enlaces, qué enlaces se han clicado más,etc. Todos estos datos te proporcionarán información muy valiosa.

14.No temas al feedback: ¿tu empresa tiene mucho que ofrecer, pero el resultado de los envíos no es el esperado? Pide la opinión de personas de tu entorno: qué les transmiten tus newsletters, qué echan de menos en ellas, qué les ha llamado la atención positiva y negativamente, qué modificarían, etc. Con la información que recopiles, implementa los cambios y vuelve a analizar los resultados.

15.Deja dormir la newsletter antes de enviarla y revísala con ojos de usuario: ya sabemos que el tiempo casi siempre apremia, pero vale la pena dejar reposar la newsletter unas horas, enviarte un test a ti mismo, hacer el ejercicio de abrirla como si fueras tú el usuario final y corregir aquello que no habías visto mientras la hacías o en la primera lectura.

Si prefieres delegar el envío de newsletters de tu empresa,ponte en contacto con nosotros.

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